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Hace solo algunos días, Dugin publicó su último libro: The Trump Revolution: A new order of great powers, en el cual hay una serie de artículos y entrevistas suyas en donde analiza el primer mes y medio del segundo mandato del presidente de EE.UU., a quien Dugin califica como “un nacionalista antiliberal”.
Al respecto, señala que “el nacionalismo antiliberal se ha convertido en el eje del movimiento MAGA (Make America Great Again)” y asevera que, de ahora en adelante, EE.UU. solo reconocerá a otros “grandes poderes, incluyendo a Rusia, China e India”.
Según Dugin, una palabra clave para comprender a Trump y Putin es “desacople”. En ese ese sentido, asegura que Trump se está “desacoplando” de los demás países, del mismo modo como Rusia lo tuvo que hacer forzadamente a partir de las sanciones que recibió en 2022, luego del inicio de lo que el ideólogo denomina “la operación especial de Ucrania”, lo que llevó a Rusia a convertirse “en una autarquía forzada, mitigada por su fortaleza y por los lazos que forjó con países no occidentales”, lo que –a juicio de Dugin– “representó un paso decisivo hacia la restauración de su soberanía geopolítica plena”.
Más allá de eso, su visión sobre el futuro es apocalíptica: “Rusia cree que ha sido atacada por Occidente. Nos vemos a nosotros mismos, en el futuro, envueltos en una guerra con Occidente provisto de armas nucleares”. Según él, Putin “está en contra del orden mundial unipolar, fundado en la hegemonía liberal occidental, a la que el presidente Putin ha opuesto un decidido no”.
Evidenciando su admiración por el exoficial de la KGB que hoy dirige Rusia (Dugin es, a su vez, hijo de un alto oficial del GRU, la inteligencia militar de la antigua Unión Soviética), dice que “Putin no solo habla; él actúa”.
Tampoco escatima adjetivos hacia Trump, de quien dice que “es vibrante, único, impulsivo y con una personalidad de fuerte voluntad. A pesar de su edad, sigue en buena forma: apasionado, enérgico y vigoroso”.
En términos ideológicos, señala que lo que define a Trump es “su oposición al globalismo y al liberalismo en todos los niveles, en todas las esferas, en todo sentido”. Asimismo, indica que Donald Trump y su ideología rechazan “cualquier noción de internacionalismo, cualquier retórica sobre los llamados ‘valores humanos universales’, democracia mundial’ o ‘derechos humanos’. Su único imperativo es América y su bienestar. Aquellos que se alinean con su visión son enemigos o aliados; quienes se oponen son enemigos”.
Asimismo, argumenta que el gobernante estadounidense quiere “desacoplarse” del sistema que impera desde el tratado de Yalta y que, para ello, busca “desmantelar todas las institucionales internacionales que simbolizan los últimos 80 años: la ONU y las estructuras globalistas como la OMS y USAID, incluso la OTAN”.
Y no se detiene: “Trump ve a Estados Unidos como un nuevo imperio y a él mismo como un Augusto moderno, que formalmente terminó con la república decadente”. Por cierto, ello redunda en que “la Unión Europea es tanto un adversario ideológico como un competidor geopolítico” y, en dicho sentido, Dugin afirma que “con el Occidente ahora dividido, Moscú se aferrará a su soberanía con aún más firmeza, pero también lo hará Trump. Él tiene su imperio; Rusia tiene el suyo” y advierte que quizá colisionen en algún momento, pero en un contexto nuevo, que él define como “el mundo de los grandes poderes posglobalismo”.
El odio a los liberales
Quizá una de las partes más sorprendentes del libro es la que Dugin dedica al liberalismo, del cual dice que “debe ser reconocido como una ideología criminal y extremista”, agregando que “a nivel planetario, es tiempo de condena al liberalismo como tal y la sentencia es a muerte”.
Haciéndose eco de lo señalado por Trump y sus cercanos (como Elon Musk), dice que “los trumpistas han asestado un golpe mortal al corazón del pulpo liberal: USAID”, al cual culpa de financiar terrorismo, extremismo, asesinatos, golpes de Estado y muchas otras calamidades, incluyendo “la formación, financiamiento y apoyo político del nazismo ucraniano”.
Al respecto, comenta que se trata de una guerra que está comenzando y que luego “Trump planea auditar el Pentágono y la CIA, desmantelar el Departamento de Educación y reformar el sistema de la Reserva Federal. Ha cortado una cabeza de la hydra, pero quedan muchas con las cuales deben lidiar Elon Musk, DOGE y Ron Paul. Esta es una revolución monumental, quizá más significativa que 1991 o 1917 en nuestro país. Es un cambio total de paradigma”.
Por cierto, Ucrania es otra de sus obsesiones, pues entre otras cosas él culpa al Gobierno de ese país de estar detrás del atentado que en 2022 le costó la vida a su hija (la periodista Darya Dugina), quien fue asesinada por medio de un coche bomba, aunque muchos –como Douglas Farah– creen que el objetivo del ataque era, en realidad, Dugin.
Sobre el país invadido, dice que el objetivo final de la “operación militar especial” es tomar Kiev, la capital, aseverando que Rusia tiene como objetivo continuar su cooperación con otros “grandes poderes” para construir un mundo multipolar, en el cual “Ucrania no tiene lugar”.
Debes actualizarte. Los últimos artículos de Dugin son contra Trump, porque "se vendió a los intereses judíos del Complejo Industrial Militar de USA". Es decir "los hombres de negro" que señala Súcubo.
Zaporiyia. “safari humano” ruso — imágenes desde la perspectiva en primera persona.
Filmado a plena luz del día y subido como si fuera entretenimiento.
Autobuses, coches, ambulancias — las líneas vitales de los civiles convertidas en objetos de ataque y alardéo en línea.
Aquí no sucede nada de eso. Allí presumen a diario.
Comentarios
El Letri presumiendo de ser casi tan influencer como Dugin es una quimera que se caga la perra
Debes actualizarte. Los últimos artículos de Dugin son contra Trump, porque "se vendió a los intereses judíos del Complejo Industrial Militar de USA". Es decir "los hombres de negro" que señala Súcubo.
El Rasputín del Temu no pinta nada en el Kremlin y por eso a sus saraos nunca falta Zajarova
Sí, solo llegaron a 12 km antes de los acuerdos de Estambul, torpedeados por los Globalistas-otanistas.
Si quieres ver lo acordado echa cuentas a lo que tengo aquí colgado
Por si acaso...
Atizarle a una embajada extranjera en Kyiv hace años que dejó de ser novedad, cari
¿Zelensky ya está en la Patagonia otra vez?
Por lo que sea
Aplanar con FABs. Ni hubo, ni hay ni habrá más.
Saludando a patagónicos